Muy bien
El lugar es precioso, envuelto en la naturaleza. Al no tener ventanas las habitaciones, puedes escuchar todos los ruidos de la selva, lo cuál lo hace mucho más especial, por las noches escucharás las ranas y por las mañanas verás los monos. El hotel lo tiene todo para descansar y desconectar unos días. Y el cenote es precioso! Además, las personas que atienden el hotel son muy amables, serviciales y preparan muy ricos alimentos.
No nos gustó que abran el hotel a pasadía, finalmente estás eligiendo un alojamiento privado con un concepto de tranquilidad y armonía, y en nuestro caso, llegó una familia de unas 10-15 personas a celebrar una despedida y esto generó bastante invasión de la privacidad, ruidos, y rompió con la tranquilidad del lugar.